REFLEXIONES

En este bloque voy publicando artículos que surgen inspirados por las circunstancias actuales. En ellos me guío también por las leyes universales que explico en el bloque “Dinámica Vital”, dado que ya no concibo la vida sin tenerlas de referencia. Esto no quita, sin embargo, que creo que se puedan entender estas reflexiones sin conocer (conscientemente) dichas leyes. 

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El terrorismo y la dinámica de nutrición

A raíz del atentado terrorista en París (13 de noviembre 2015), he escrito este artículo. Según la visión de la vida de los sabios que hicieron el Libro de las Mutaciones, los fenómenos destructivos nos enseñan “los Principios de la creación activa”. El ser humano posee la capacidad de moldear la vida a su gusto, pero para que juegue un papel constructivo en la creación tiene que aprender a respetar sus normas. La vida es sujeta a determinadas normas inmutables que provocan fenómenos destructivos cuando las transgredimos. I Ching explica los fenómenos destructivos en el mundo de la siguiente manera: “La norma no cambiante del equilibrio Yin-Yang aparece sobre los hombres de forma aplastante, con toda su grandeza y su fuerza, y en toda su desconcertante variedad y multiplicidad.”

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Reflexión sobre “Trading de alta frecuencia”: El mundo necesita diálisis

En La Noche Temática del sábado pasado, día 25 de julio, la 2 emitió el documental llamado “Trading de alta frecuencia” (*). Trata de la invasión de robots en la Bolsa, programas informáticos que permiten especulaciones de altísimo rendimiento financiero que escapan a cualquier control o regulación humana. Es un tipo de negociación que se lleva a cabo en la Bolsa utilizando intensamente herramientas tecnológicas sofisticadas para obtener información del mercado y, en función de la misma, intercambiar valores financieros tales como activos u opciones, y realizar estrategias de manipulación de cotizaciones para ser competitivo. Al basarse en criterios capitalistas como comprar barato y vender caro, enriquecerse a toda costa, crecer infinitamente,..., se provoca así menos estabilidad aún en la economía financiera y se destruye aún más la economía real.

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¿Qué es el ego?

Nos apoyamos en nuestra capacidad mental para movernos en el mundo, entender la vida, conocernos, comprender las causas de nuestros problemas y sufrimientos y para aprender de la experiencia. En cambio, nos apoyamos en el ego cuando queremos manejar la vida para satisfacer nuestros deseos e intereses según nuestros pareceres, creencias y caprichos particulares. Para manejar la vida intentamos convencer a los demás de la conveniencia de nuestras ideas y utilizamos la astucia, la fuerza y el poder para conseguir nuestros propósitos.
El ego se pone en acción cuando queremos dominar las circunstancias y manipular las personas a fin de crear un entorno al servicio de nuestros intereses particulares y partidistas. Es una fuerza destructiva que separa a las personas entre sí y les separa también de sí mismas. Impulsados por el ego, creamos un mundo de poder e impotencia que genera ganadores y perdedores, verdugos y víctimas, ricos y pobres.
I Ching explica que la condición vital de la Tierra y de sus criaturas es Receptiva. El ego se activa si "lo Receptivo quiere avanzar por sí mismo" y en toda su obra nos hace ver que a consecuencia de eso los habitantes de la Tierra pierden el camino. Mediante los hexagramas del Libro de las Mutaciones, I Ching insiste en que nuestra condición vital se determina por lo Receptivo, la fuerza complementaria de la fuerza primordial denominada "lo Creativo". Si los seres vivos no aceptan su condición Receptiva y hacen caso omiso a las directrices de lo Creativo que perciben en su interior, se vuelven desgraciados y destructivos.

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Los caballos desbocados

Los caballos desbocados recorren el mundo, sembrando sufrimiento, conflictos, violencia y destrucción. Aunque intentamos controlarlos y procuramos domar las fieras, la historia de la humanidad se escribe con las fechas de luchas de poder y guerras. Aunque predicamos respeto a los derechos humanos, vulneramos los valores humanos por doquier. También la vida cotidiana del ser humano se determina por intentar controlar los caballos desbocados de nuestros miedos, frustraciones, enfados, ansiedad y tristeza. Buscamos la paz y la felicidad pero el agotamiento y la desconfianza mutilan estas buenas intenciones. ¿Dónde perdemos el camino?

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¿Qué hacer para vivir en paz?

“La paz es aquel estado en el que lo Creativo toma su tiempo para transformar las cosas y lo Receptivo se entrega para dar forma al propósito de lo Creativo”, dice I Ching.
Esto suena enigmático, pero si concretamos las funciones de lo Creativo al comparar la interacción entre lo Creativo y lo Receptivo con la dinámica que se produce en las reacciones bioquímicas, se aclara el papel de ambas fuerzas vitales primordiales. Asimismo, se facilita así que comprendamos por qué los sabios que entregaron su sabiduría a la humanidad mediante el I Ching, afirmaban que la Vida existe debido al principio Yin-Yang. Por eso, para introducir la explicación de la arriba citada definición enigmática, voy a basarme en las nociones básicas de la bioquímica que se enseñan actualmente en el colegio.

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Si supieramos confiar en el orden de la vida...

¡Ojalá se incrementara la cantidad de personas que se dan cuenta de que el poder vivir guiándose por sus sentimientos positivos no es ningún lujo ni privilegio sino el camino que lleva automáticamente a una mejoría sustancial tanto de nuestras condiciones de vida como de la calidad de nuestros trabajos!
Que esto es así lo explica el hecho de que el miedo al dolor y los sentimientos negativos consiguientes forman obstáculos que obstruyen la fuente vital de lo Creativo en nuestro interior. Y son precisamente las indicaciones de lo Creativo las que llevan a descubrir y a activar nuestras potencialidades. Para percibir dichas indicaciones y recibir los estímulos que afluyen hacia nosotros desde las profundidades de las fuerzas Creativas, es imprescindible que encontremos el camino guiándonos por lo que nos sienta verdaderamente bien. 

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Un mundo humano

Hemos visto que, según I Ching, “el noble continúa en el mundo humano la obra de la naturaleza al reconocer y respetar su dependencia de las fuerzas armoniosas y benignas del orden universal”. Creo que “continuar en el mundo la obra de la naturaleza” define la misión esencial del ser humano y que hay cada vez más indicios de que el camino de la humanidad se está encauzando en dicha dirección.

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La cruda realidad

El mundo funciona del mismo modo que el cuerpo. Si el mundo no se adapta a las leyes de la vida, contrae igualmente enfermedades y si no las cura entra en crisis. Por eso, cuando estamos en crisis hay que indagar cuáles son las leyes vitales que hemos transgredido.
Con respecto a la crisis económica es sobre todo el pueblo el que se pregunta eso. En la calle se comentan muchas cosas que son de sentido común, sin embargo, no les hacemos mucho caso porque no está en nuestras manos cambiar esas cosas. En vez de escucharnos, los poderosos dejan que el mundo siga su curso pernicioso, convencidos de que la macro-economía se rige por leyes más complicadas. La dinámica vital muestra, sin embargo, que las complicaciones se deben a la inconsciencia y al desconocimiento de las leyes universales que rigen la vida. Infringimos dichas leyes cuando manipulamos el desarrollo natural de las cosas según nuestros intereses temporales. Y cuando infringimos las leyes universales, las cosas se tuercen y se complican. Luego, somos nosotros los que complicamos las cosas, no unas supuestas leyes supremas que regirían lo que llamamos la macro-economía. 

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La crisis

El conocimiento de las leyes universales a las que la vida está sujeta según el I Ching, facilita la comprensión de los orígenes de la crisis monetaria que estamos sufriendo. Si tenemos en cuenta la norma básica del principio Yin-Yang, es lógico que nuestro sistema monetario esté en crisis y sea incapaz de curarse. Hemos visto (art. 3 Dinámica Vital) que dicha norma dicta que lo Creativo (Yang) da impulso, inspiración y dirección a la actividad materializadora de lo Receptivo (Yin), y que lo Receptivo entrega la materia formada a lo Creativo para que se transforme y lo creado se regenere, crezca y evolucione constantemente.

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¿A dónde voy?

Un día me desperté, teniendo en la cabeza el comienzo de un poema que habla de las influencias de los Elementos en nuestras vidas. Fue al día siguiente de haber utilizado la imagen de la dinámica de un barco de vela para ilustrar por qué perdemos el rumbo cuando vulneramos el espíritu humano y las circunstancias nos marcan el camino.