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Ciclo de expansión

Publicado el Domingo, 11 Mayo 2014
Última actualización en Lunes, 02 Noviembre 2015


Artículo ampliado en septiembre 2015
. Vamos a ver primero cómo es la dinámica en el ciclo de expansión. Este ciclo se inicia cuando lo Creativo del Cielo y lo Receptivo de la Tierra se unen en íntima armonía creando el tiempo que I Ching describe en el hexagrama 11: La Paz, como acabamos de ver en el artículo anterior. Estando en el centro, el Elemento Tierra recibe las aportaciones de las cuatro fuerzas activas de la naturaleza (Trueno, Viento, Agua, Fuego). Sus aportaciones originan la regeneración del planeta, de la naturaleza y de cada uno de sus habitantes gracias a los cambios cíclicos que se manifiestan en los estados temporales Lago y Montaña del Elemento Tierra. El siguiente dibujo da una idea global del trayecto del movimiento expansivo durante los cambios cíclicos (para verlo: “clic” en el centro). 

 Ciclo de expansión

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El estado Paz de la Tierra

Hex11Hexagrama 11: La Paz
Hemos visto que el trigrama Tierra representa su condición original, es la fuerza primordial denominada Lo Receptivo, la fuerza complementaria de Lo Creativo. Cuando la Tierra se abre interiormente para recibir las influencias del Cielo, surgen las condiciones espacio-temporales que se describen en el hexagrama formado por los trigramas Cielo (abajo) y Tierra (arriba). En este hexagrama se explica que al abrirse la Tierra hacia el Cielo, la energía espiritual de Lo Creativo (trigrama Cielo) penetra a través de la apertura del trigrama Tierra. De este modo las líneas continuas que representan lo Creativo, se colocan por debajo del trigrama Tierra de manera que las fuerzas Yin (lo Receptivo) y Yang (lo Creativo) se unen en íntima armonía.
“De ello emana paz y bendición para todos los seres y en el mundo humano se trata de una época de concordia social,” se comenta en este hexagrama. “Así lo luminoso (lo Creativo) actúa con vigor y lo oscuro (lo Receptivo) se muestra transigente. De este modo ambas partes obtienen lo que les corresponde.” Las condiciones espacio-temporales que se dan en los tiempos del hexagrama La Paz generan los cambios cíclicos creados por el Trueno y su fuerza complementaria Viento y por el Agua y su fuerza complementaria el Fuego en el ciclo expansivo.

Cielo y Tierra se unen: la imagen de La Paz.
Así reparte y completa el soberano
el curso de cielo y tierra,
fomenta y ordena los dones de cielo y tierra,
con lo cual asiste al pueblo.

 Bagua-I-Ching

los trigramas se leen de dentro hacia fuera

El primer “hijo” que nace de la unión Cielo-Tierra es el Trueno, cuyo trigrama está al lado izquierdo del trigrama Tierra. Del interior de la Tierra (lo Receptivo) surge la fuerza electromagnética que se manifiesta en el exterior. Se generan así condiciones espacio-temporales que se describen en el hexagrama formado por los trigramas Tierra (abajo) y Trueno (arriba), El Entusiasmo.

Hex16Hexagrama 16: El Entusiasmo
Este hexagrama trata de la inviolabilidad de las leyes naturales en el mundo. I Ching resalta el hecho de que sólo se pueden imponer aquellas leyes que se hallan arraigadas en el sentir del pueblo y comenta que la música posee el poder de disolver las tensiones del corazón que surgen de oscuros sentimientos.

 

El movimiento en la coordenada Trueno-Viento

La interacción entre las fuerzas complementarias Trueno y Viento corresponde al principio primordial de entrada-salida. Hemos visto globalmente que dichas fuerzas se encargan de la movilización y disolución de lo establecido, actuando mediante ciclos infinitos de transformación y formación de la materia orgánica (Madera, vegetación, vida organica, nutrientes) e inorgánica (Metal, minerales, electrolitos, movilización eléctrica).
El Trueno y el Viento son fuerzas muy activas. Como dice I Ching, se excitan mutuamente, el Trueno obra el movimiento y el Viento obra la disolución. Como en un partido de futbol donde ambos equipos se complementan dando y recibiendo, unas veces el Trueno da y el Viento recibe, otras veces es el Viento el que da y el Trueno el que recibe. Su cooperación y complementariedad se observa en la inhalación y espiración, en las reacciones bioquímicas de los procesos metabólicos, en el intercambio de sustancias a través de la membrana celular o la pared de los vasos sanguíneos, etc.
Es como si el Trueno y el Viento jugasen, haciendo carreras de arriba-abajo y de izquierda-derecha. Aportando e intercambiando sus cualidades en los procesos de transformación, todo lo que aportan, ya sea energético o material, rueda de un lado hacia el otro dependiendo de las presiones y tensiones que se producen por la carga electromagnética de las partículas variables en los diferentes ámbitos de su actuación. Esto se puede ver, por ejemplo, en el movimiento global de los vientos que unas veces vienen del este y otras del oeste, como muestra el siguiente esquema.

Movimiento global de los vientos

mov global-vientos

Fuente: http://esiatecamachalco.foroactivo.com/t69p15-movimiento-del-aire-y-clima

También en nuestras vidas existen tensiones y presiones variables entre las fuerzas complementarias Trueno y Viento.
En la vida humana, el Trueno representa las condiciones vitales que determinan nuestra supervivencia mientras que el Viento representa aquello que necesitamos para realizarnos. A menudo nos encontramos en una situación en la que tenemos que elegir entre las exigencias de nuestro verdadero ser y las exigencias de nuestro cuerpo. Nuestro ser esencial necesita –igual que cualquier otro representante de la vida orgánica- libertad, fluidez y naturalidad, y nuestro cuerpo necesita seguridad, cobijo y alimento para conservar la vida. La aparente contradicción entre ambas fuerzas naturales produce muchas dudas existenciales, luchas interiores y luchas de poder.
No obstante, la dinámica vital enseña que estas fuerzas opuestas son en realidad fuerzas complementarias. La lucha entre ambas es sólo aparente, aunque nosotros pensemos que se trata de luchas existenciales en las que una de las dos tiene que controlar a la otra. En los hexagramas, I Ching pone las cosas en perspectiva y hace ver que no deberíamos alarmarnos ni precipitarnos cuando tenemos aspiraciones opuestas que chocan entre sí. Gracias a lo que I Ching enseña, uno se da cuenta de que no es ningún signo de incongruencia o de debilidad que percibimos dentro de nosotros dos fuerzas que tiran en direcciones opuestas.
Todo lo contrario, tomando conciencia de las necesidades vitales de ambas fuerzas y afrontando abiertamente y sin miedo la situación de controversia, ocurre aquello que enseñan las fuerzas naturales en los ámbitos de la climatología, la biología y la fisiología. Gracias a la tensión que se crea entre las fuerzas complementarias, se generan la movilización (Trueno) y la disolución (Viento) requiridas para transformar lo establecido y regenerar nuestras vidas de forma coherente. Mientras que buscando la coherencia empleando razonamientos de cálculo y represión, no conseguimos nada coherente.

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Interacción Trueno y Viento

 

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